La gran decisión

Toda mujer deberá enfrentarse a una gran decisión que la acompañará el resto de su vida: su vestido de novia. También está el novio, pero ahí ya no os podemos ayudar.

Nos pidió una lectora, Ana, un especial sobre vestidos de novia. Tras varios días escaneando la web vemos que las opciones son casi infinitas. Se llevan los vestidos con vuelo y sin él, con o sin cola, armados o con caída… La oferta es tan amplia, que hemos optado por dividir este especial por diseñadores.
Rosa Clará se ha convertido en unos años en la marca de novias por excelencia. Su extensísima variedad de diseños permiten que encontremos el vestido ideal para cada una: románticos, de inspiración vintage, con vuelo, de volantes…




De entre todas sus propuestas, las que más me gustan son los vestidos de flecos. Me parecen elegantes y originales, además de favorecedores. No hace falta tener una curvas perfectas para llevar un vestido entallado de este tipo.
También son preciosos sus vestidos con vuelo. Lo más bonito es que sus faldas no son las típicas. Su uso de los volantes y los fruncidos convierten estas piezas en algo espectacular. 
Por último, Rosa Clará también propone una serie de vestidos armados que, aunque me gustan menos –básicamente, por empezar descartando algo-, son absolutamente originales.
Una gran sorpresa es que Rosa Clará colabora con grandes diseñadores en sus colecciones de novia. El primero de ellos, Karl Lagerfeld, presenta una pequeña selección con una variedad muy interesante.
Su diseño estrella es éste de volantes. Femenino y favorecedor a partes iguales, seguro que tus amigas no han visto nada parecido.
Éste, de tejido vaporoso y falda asimétrica, es precioso, ideal para una boda en el campo en verano.
Y éste, más romántico aún, ideal para ceremonias íntimas, menos formales, también en un entorno natural.
He escogido el modelo Xiomara porque creo que es ideal si te casas pasados los 40 y no quieres renunciar a vestir de blanco. Problablemente, los encajes y la palabra de honor te parezcan demasiado, pero no olvides que siempre existen opciones; y más si salen de la mente de un genio. 



Por último, el modelo Xara es mucho más sobrio y discreto. Es más, si fuera de otro color sería perfecto para una fiesta o para ir a los Oscar. Ideal para una boda en primavera, en una iglesia renacentista de alguna capital europea.
Christian Lacroix es otro de los colaboradores de Rosa Clará. Sus románticos diseños los reconocerás por sus flores, fruncidos y volantes.
Como el modelo Oasis, cuyo protagonismo reside en sus mangas. Perfecto para una boda en primavera y para resaltar la belleza de la novia.
El Obice rompe con la sencillez del anterior para centrar el protagonismo en la falda. Volantes y plisados convierten este diseño en una verdadera obra de arte.
Por último, el Obsesion, también inspirado en la naturaleza, destaca por su chaqueta y el lazo que la cierra. 
Elie Saab es una de los diseñadores preferidos por las celebrities para las alfombras rojas. Cuando veas sus diseños sabrás por qué. Con una clara influencia árabe en los adornos, los vuelos, sus diseños resultan recargados a la vez que excepcionalmente sutiles, lo que no resulta fácil.
Su colección nupcial, Elie by Elie Saab es así: rómantica, elegante y distinguida, con ese toque tan clásico del diseñador libanés. Su diseño Astarte, de hecho, será tu elección si lo que quieres el deslumbrar el día de tu boda.
El encaje, de absoluta tendencia en la mayoría de las colecciones nupciales, es el absoluto protagonista de su modelo Ceres.
Aunque su modelo más discreto es Freya, con él queda una cosa clara: sólo es apto para aquellas para quienes no existen los términos medios.
La línea nupcial de Valentino para Pronovias se llama Valentino Sposa. Mucho más clásica que las anteriores, es la opción ideal para quienes quieren una boda tradicional.
Su modelo Arabella es un ejemplo de sencillez, en el que se reafirma, eso sí, la tendencia de los hombros desnudos. El escote palabra de honor será el protagonista de las bodas de esta primavera.
Lo que destaca de este diseñador es su manera absolutamente única de usar el encaje. El modelo Columa es un claro ejemplo.
Aunque, sin duda, uno de mis diseños favoritos de todo el especial es el modelo Metis de Valentino Sposa para Pronovias. No sabría describirlo.
Manuel Mota es un diseñador español que colabora con la tradicional casa catalana, Pronovias, para diseñar los vestidos de nuestros sueños. Encaje, faldas abullonadas y lazos son sus señas de identidas. Puede sonar cursi, pero deberías echarles un vistazo.
Su vestido Terso es absolutamente sencillo y elegante. El corpiño, bordado con jaretas verticales, me parece increíble.
El modelo Tortosa, que ni siquiera es blanco, sino gris, es ideal para una boda por todo lo alto. Eso sí, olvídate si piensas celebrarla en un sitio con jardín, estaría absolutamente fuera de lugar. Pero si has reservado el Ritz y no te da miedo que hablen de tu vestido por los siglos de los siglos, adelante.
Por último, con el vestido Trento estarás preciosa, elegante y a la última. Es el clásico vestido de encaje con escote en V. Precioso.
También nos pedía Ana que iniciáramos un debate: casarse de corto. Esta costumbre, que se ha visto en películas desde los años 60 –como Irma la dulce, de Billy Wilder-, no ha acabado de calar en sociedad. Quizá sea por convencionalismo, quizá por otros mil motivos.
Sin embargo, cada vez vemos más y más diseños en pasarela. Algunos más sencillos, otros muy atrevidos, pero que convierten el LWD en toda una opción para muchas novias.
Esto se convierte un una alternativa muy sensata si te casas por lo civil. Quieres ir de blanco, pero no te apetece dar el cante en el juzgado con un vestido de cola y un velo de tul.  Un icono de la moda, Carrie Bradshaw, eligió esta opción para su boda con Mr. Big. Y acertó de pleno.
Si el enlace es tradicional y por la iglesia, tampoco tienes por qué descartarlo. Rosa clará propone dos modelos –el Ronna y el Rosal- algo más discretos pero igual de bonitos.
El primero parece sacado de una película de Audrey Hepburn. Delicado y elegante, estará a la altura.
El segundo es como de bailarina, tu opción si aún sueñas con una boda de cuento.
¿Qué os parece? Casarse de corto, ¿si o no? Esperamos vuestras respuestas, aunque, mientras tanto daré yo la mía: realmente, creo que el día de tu boda es el más especial del mundo y, por más bonitos que me parezcan los vestidos cortos, no se si para mí serían una opción para un día así. Creo que ningun LWD, por bonito que sea, es comparable a un vestido largo. Pero en fín, es mi opinión…
Así que ahí dejamos sólo unas poquitas opciones. Esperemos que os hayan servido de ayuda, si no para encontrar vuestro vestido ideal, sí para coger ideas que os ayuden a acertar en la decisión de vuestra vida. ¡Muchísima suerte!
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4 comentarios:

Anónimo dijo...

Los quiero todos!! Cuantas veces me tendré que casar y divorciar...jeje

Anónimo dijo...

querida telepatia
gracias por tu articulo... pero... sigo hecha un lio! corto o largo con jaretas o encajes farolillo o transparencias tul o crepe vuelo o con caida ahhhh! quién dijo que encontrar al novio era complicado??????


PS:

Anónimo dijo...

El vestido que llevé el día de mi boda fue el Metis de Valentino, una maravilla, una obra de arte, de verdad que es precioso

Telepatía dijo...

¡Una elección peciosa! Seguro que estabas espectacular.

Un fuerte abrazo!