Adictas a Chocolosophy

Cuando el chocolate se convierte en una pasión que llevas tan dentro como nosotras llevamos la moda, no es raro que surja una idea como Chocolosophy: una colección de figuras comestibles con todas las formas que puedas imaginar. Los golosos fashionistas están de suerte.



En nuestro caso fue un zapato de tacón en el escaparate de una pastelería en el precioso pueblo de Ribadesella lo que nos llamó la atención. La Veguina, a pesar de llevar abierta desde 1952, sigue reinventándose.
Ahora, además de milhojas de nata o crema, podemos encontrar muchísimas figuras de chocolate que nos recuerdan a todo tipo de objetos cotidianos: desde una Game Boy a un biberón, pasando por zapatos de plataforma o un modernísimo iPod.


Entre los productos para ellos destacan las últimas tecnologías: teléfonos móviles o videoconsolas son su propuesta estrella.
Para los más mayores, una caja de puros. Jamás pensé que llegaría a apetecerme uno.
Presentados en ideales cajas de cartón que combinan los colores rosa y negro, la línea Cocochic está destinada a nosotras. Ropa, accesorios, un divertido teléfono rosa o un perrito son sólo algunas de sus propuestas.

Sólo tienen una pega: que son para comer. ¿No os daría pena?
También tienen ideas inspiradas en los más pequeños.
Y una de sus especialidades son los regalos para bodas.
Sin embargo, una de sus creaciones más famosas, y esperamos que se convierta en un best seller, esta inusual lata de sardinas.
Aunque Chocolosophy se vende, de momento, sólo en tres locales de Ribadesella: en la tradicional pastelería La Veguina, en el salón de té Nerán y en la recientemente fundada Chocolate.
Eso sí, si se os hace la boca agua, podéis hacer un pedido por Internet a través de su página web: chocolosophy.es
La Veguina, Ribadesella y el chocolate forman ya parte de los recuerdos de mi infancia –y, según dicen, también de los de la Princesa Letizia-, y ahora pasarán a la memoria de niños y adultos, sin duda, para quedarse.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que gracia me ha hecho que contéis cosas de algo que casi nadie conoce pero que para mí es tan familiar. Adoro Ribadesella.Y casi más el chocolate.
Pero el salón de té se llama NERIAN, os ha faltado la I.