Oysho: puesta a punto

Oysho se consolida como una de nuestras firmas casual favoritas. Y, este otoño, con sus prendas de punto gordo y sus pijamas de franela estampados con flores y cuadros escoceses, dan ganas de no salir a la calle hasta abril. O no, ¡también podemos salir medio en pijama!







Quizá eso sea un poco excesivo, pero sí es cierto que las chaquetas de la nueva colección de Oysho, con sus tonos azules, caramelo, burdeos o verdes, por más que pertenezcan a la línea homewear, creo que no podremos evitar sacarlas a la calle.
Yo me he enamorado de la granate con el cinturón de cuero y de la azul marino con botones tipo trenca. Ideales para cualquier look casual de un domingo por la mañana o para ver una peli debajo de una mantita un viernes por la noche en casa.

Este año han incluido, además, el color caramelo –muy cercano al camel-, un tono hasta ahora olvidado pero que resulta precioso y tiene pinta de sentar fenomenal. Desde luego, un imprescindible.
En cuanto a la ropa interior, su especialidad, las colecciones de otoño suelen ser las mejores. No me preguntéis por qué, pero llega esta época y me enamoro de cualquier prenda con flores inglesas en tonos azules o rosas. Supongo que es la época para llevarlas, porque en verano, casi siempre, acabamos recurriendo a los básicos color carne.
Pero las flores no vienen sólo en las prendas más intimas. Se convierten en las protagonistas, junto con los cuadros escoceses, de camisetas y pijamas de franela. No sabría con cual quedarme. Me encantan todos.
Lo que me ha sorprendido es que las bufandas no vienen sólo de punto gordo. 
Recuperamos las clásicas de cuadros, las de toda la vida. Mi novio se dejó una olvidada en mi perchero el año pasado, y me temo que no la va a recuperar.
Por último, acabamos con los accesorios que son lo que más me gusta de todo. Botas de piel vuelta forradas de borrego, katiuskas y bolsos de lana auguran que vamos a pasar mucho frío este año, pero viéndolas, creo que no me importa.
Es más, han sido capaces de quitarme un deseo que lleva dándome vueltas por la cabeza varias temporadas: unas botas Hunter. En Oysho tienen dos modelos: uno de caña corta en verde y otro de caña alta, azul marino brillante y con tres botones a los lados -a éstas les dedicaremos un post especial-. Aunque están claramente inspiradas en un modelo de Vivienne Westwood para Melissa, al hacerlas altas me han conquistado. Y tengo que confesarlo, ya tengo las mías y estoy deseando que empiece a llover.

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Fotos: Oysho