Oscar 2012: la noche esperada

Y no es sólo por las ganas que teníamos de conocer los detalles, sino porque, según dicen, todo lo esperado se cumplió a rajatabla. No sé en la gala, porque no la vi. Pero en la alfombra roja no hubo muchas sorpresas.

EN EL BLANCO
Como esperábamos, el blanco le quitó el protagonismo al negro y al nude de ediciones anteriores. La más espectacular: Gwyneth Paltrow con vestido de escote asimétrico y capa de Tom Ford.
Rooney Mara, nominada por Millenium, también se apuntó a la tendencia con un precioso gown de Givenchy. La pena: ese gesto, esos labios rouge mal entendidos, ese flequillo, o mejor, ese pelo en general... nos morimos de ganas de que se olvide de Lisbeth Salander de una vez y vuelva a la normalidad.
Su Alteza Serenísima de Mónaco Charlene, con un diseño sencillo y discreto de jaretas.
De Valentino y con manga larga, Shailene Woodley. Un vestido de 10 si no fuera por esos círculos de la pechera. Una pena.
Otra de nuestras preferidas, Mila Jovovich de Ellie Saab. Un precioso diseño envuelto en paillettes.
La actriz china Bingbing Li con un recargado vestido con transparencias estratégicas.
Octavia Spencer, muy valiente con un modelo entallado de Tadashi Shoji y clutch de Judith Leiber.
Y el primer espanto de la noche, Jennifer Lopez de Zuhair Murad, hiperceñida, con hiperescotazo, hipertransparencias y marcando cadera, como siempre. ¿Alguien sabe por qué a J.Lo la invitan siempre?


EN NUDE
Otro chasco: Louise Roe, periodista de moda inglesa, con el típico estilismo que se pone la gente para los bodorrios. Mucho godé, muchas capas, picos y ese cinturón. Un clásico... de lo suyo, claro.
También espantosa, Cameron Diaz, de Gucci y con brillos estratégicos.
Kate Mara, mejor que su hermana Rooney, pero sin deslumbrar tampoco, de Jack Guisso Couture. Fatal esa especie de tirante medio caído y esa forma de posar. Cualquiera diría que estaba allí por compromiso.
Penelope-Ann Miller nos dejó sin palabras. Un horror.
Muy bonito, aunque no acertó con el color, el J. Mendel de Krisen Wiig. Una pena.
Y otra de las nominadas, Melissa McCarthy con un diseño de un color parecido que era... lo que le faltaba.


COLORES PASTEL
La tendencia de la temporada no caló tanto como esperábamos, pero se dejó ver en algunos diseños de la alfombra roja. Una de las grandes triunfadoras, Berénice Bejo, apostó por él en un Ellie saab verde menta que os dejó más bien fríos. Fatal ese peinado y ese color. ¿Qué pasó?
Esperanza Spalding, con un modelo muy bonito pero que no supo defender.
Simplemente correcta, Maria Menounos con un diseño de gasa verde hoja.
Nuestra Penélope, de Armani Privé y joyas de Chopard, como es tradición, nos sorprendió favorablemente. El vestido me encanta; el peinado, la verdad, no tanto.
Sarah Hyland, sosísima de lila.


SUBIENDO LA INTENSIDAD
Muy pocas fueron las que recurrieron a las gamas más intensas. Viola Davis, con un espantoso vestido verde, fue una de ellas.
En el extremo opuesto, Bo Derek, que estaba estupenda con un diseño morado muy sencillo que le sentaba fenomenal. Lo peor, la verdad, el color. Qué le vamos a hacer.
Y nos encantó Emma Stone con su gown de gasa fucsia de Giambattista Valli.


TODO AL ROJO
Parece que el rojo pierde fuerza. Aún así, fue el color elegido por Michelle Williams, nominada por Mi semana con Marilyn, para su Loius Vuitton. Como en la mayoría de sus apariciones, no me gustó nada. Además, lo combinó con un clutch rosa de Bottega Venetta. Una combinación arriesgada con la que falló estrepitosamente.
Otra de mis preferidas fue Natalie Portman, con un dificilísimo vestido rojo de lunares firmado por Dior Haute Couture. Mi opinión: que estaba guapísima, que el vestido era precioso y su elección de peinado y joyas es de 10.
También era muy bonito el vestido de la mujer de Colin Forth. Eso sí, no le terminaba de sentar. Una pena.
Y Jane Seymour escogió un precioso vestido de paillettes no muy apropiado para su edad. 


EL NEGRO: VUELTA A LOS CLÁSICOS
No podía faltar. Y además fue el protagonista de mi look preferido de la noche: el Alexander McQueen que lució Jessica Chastain. Además, estaba guapísima con un semirecogido y sencillas joyas que cedían todo el protagonismo al vestido.
Angelina Jolie volvió al terreno que mejor domina con un gown de terciopelo de Atelier Versace. La abertura de su pierna llamó la atención. A nosotros, sin embargo, nos ha dejado indiferentes.
Lo mejor de su look: el toque español de su clutch. ¡Era de PrettyBallerinas!
Rose Byrne, muy guapa, pero con lo mismo de siempre: un diseño de paillettes de Vivienne Westwood. Lo mejor, su sofisticado corte bob.
Y si no, mirad a Anna Faris. Más de lo mismo. Hasta el corte de pelo. Aunque ésta estaba espantosa.
Melanie Griffith optó por un look mucho más sencillo que el de la semana pasada en los Goya.


METALIZADOS
Se confirma que llegaron para quedarse. El oro y la plata se han convertido en una alternativa más. Y si no, que se lo digan a Meryl Streep, que se vistió con un Lanvin del color de Oscar que iba a recoger.
Stacy Kiebler, novia de George Clooney, se ha convertido en su principal complemento y apoyo. Anoche lució un Marchesa dorado.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias por el resumen! Vaya alfombra roja mas aburrida...me quedo con los looks de los goya!